Europa reconoce 4 ftalatos como “muy preocupantes” por ser disruptores endocrinos para el ser humano

patitoftalato-copia

Europa reconoce que cuatro ftalatos, utilizados en artículos de plástico de uso común, en productos de limpieza y cosméticos, son “disruptores endocrinos con efectos nocivos para la salud humana”.  Leer más “Europa reconoce 4 ftalatos como “muy preocupantes” por ser disruptores endocrinos para el ser humano”

“Mejor no saber”, el documental del Escarabajo Verde sobre el bisfenol-A

El pasado viernes, el programa El escarabajo verde volvió a emitir este interesante documental, con datos sobre el bisfenol-A y otros contaminantes hormonales y entrevistas con expertos como el Dr. Nicolás Olea.

A 2017, esta información sigue siendo de actualidad ya que los disruptores endocrinos, a los que pertenece el Bisfenol-A, siguen sin regularse y toda la población se expone a ellos en productos de uso diario. Leer más ““Mejor no saber”, el documental del Escarabajo Verde sobre el bisfenol-A”

El CETA aumentaría la exposición a sustancias cancerígenas y contaminantes hormonales

canada-1307588_1280

La ratificación del acuerdo económico CETA entre Canadá y la Unión Europea tendría muchos efectos secundarios nocivos, entre ellos el aumento de la exposición a sustancias cancerígenas y a contaminantes hormonales.   Leer más “El CETA aumentaría la exposición a sustancias cancerígenas y contaminantes hormonales”

El papel térmico y el PVC reciclado liberan contaminantes hormonales

Europa se plantea eliminar el Bisfenol-A de los tickets
Europa se plantea eliminar el Bisfenol-A de los tickets y demás papel térmico

Los contaminantes hormonales, también conocidos como disruptores endocrinos, se esconden en productos que no nos imaginamos, como los tickets de supermercado y los productos fabricados con PVC reciclado, como juguetes o utensilios de cocina.

El día 20 de abril, se discutirá en el comité REACH, encargado de la regulación de sustancias químicas de uso industrial, la posibilidad de eliminar la exposición de la población a disruptores endocrinos en estos productos.

Los dos contaminantes que se pretende regular son:

El Bisfenol A (BPA) en el papel térmico:

El BPA está presente en materiales plásticos como botellas, recubrimiento de latas (como vimos en este post), como sellador dental y como fijador de tinta en el papel térmico, como los tickets de supermercado. El Bisfenol A se libera de estos materiales y se ingiere junto a los alimentos o bien penetra a la sangre a través de la piel.

Si una mujer embarazada se expone a BPA, éste llega hasta su bebé. En esta etapa de desarrollo, el BPA es sospechoso de producir en el bebé daños tan graves como infertilidad, daños al riñón,  cáncer de mama, desórdenes en el comportamiento, daños al sistema inmune, obesidad y diabetes, que pueden mantenerse ocultos hasta muchos años después del nacimiento. (Ver post)

Esta carta pretende extender la restricción del BPA en el papel térmico en toda Europa, a semejanza de la prohibición que hizo Francia en el año 2014, con el objetivo de reducir la exposición, en especial, de las mujeres jóvenes que trabajan en contacto con estos materiales. Para estas trabajadoras la exposición es mayor y tiene mayores riesgos, por la posibilidad de que estén embarazadas.

El ftalto DEHP en material reciclado

El DEHP (dietil hexil ftalato) es uno de los más peligrosos de los aproximadamente 100 ftalatos que se conocen. Estos compuestos se utilizan para dar características especiales a los plásticos, como suavidad y flexibilidad.

El Comité REACH del 20 de abril, decidirá si autorizan a varias empresas a seguir utilizando DEHP en la fabricación de artículos de PVC reciclado. Esta propuesta ha sido criticada por el Parlamento Europeo, quien en una resolución del pasado 25 de noviembre pidió a la Comisión que la retirara ya que existen de alternativas en el mercado.

Desde Ecologistas en Acción, junto a otras organizaciones sociales y medioambientales, hemos enviado esta carta para solicitar a los miembros del Comité REACH que eliminen estos contaminantes hormonales y evitar así la exposición de la población, sobre todo la más vulnerable, como mujeres embarazadas y niños.

Carta al comité REACH sobre BPA y DEHP

La oposición de España a regular los ftalatos perjudica gravemente la salud

Aviso que debería acompañar a los plásticos
Aviso que debería acompañar a los plásticos

Las autoridades y los medios dan poca información sobre los ftalatos, a pesar de los graves daños a la salud con los que se relacionan y de la exposición universal que sufre la población a diario.

Detrás del extraño nombre de “ftalatos” se esconden unos 100 sustancias químicas sintéticas que alteran el sistema hormonal, es decir, son contaminantes hormonales o disruptores endocrinos (EDCs), además de ser tóxicos para la reproducción.

Los ftalatos aportan al plástico características de flexibilidad o resistencia, por lo que se encuentran en envases, juguetes, material escolar, calzado y objetos de PVC, pero también en cosméticos y cremas de cuerpo, colonias y muchos objetos inimaginables. El problema para salud se produce cuando los ftalatos se desprenden de estos productos y son ingeridos, inhalados y absorbidos por la piel.

Su exposición, ubicua y universal, en etapas clave como durante el desarrollo fetal y la infancia, está relacionada con infertilidad, malformaciones congénitas, cáncer de mama y testículos y daños neurológicos e inmunológicos.

Los representantes españoles del Ministerio de Sanidad están bloqueando las propuestas de regulación de cuatro de los ftalatos más tóxicos (DEHP, DIBP, DBP y BBP), que los países nórdicos están tratando de realizar en el  Comité REACH, el comité europeo que regula las sustancias químicas de uso industrial.

Las causas de la oposición española son desconocidas, ya que la restricción de estos tóxicos no causará daños económicos a España, que no los produce y además, existen alternativas en el mercado. A falta de restricción, la exposición a estos “4 sucios” continuará en España, a través de los artículos importados que seguirán entrando.

Ante la falta de lógica del comportamiento de España frente a estos contaminantes hormonales, Ecologistas en Acción ha solicitado a Juantxo López de Uralde, coportavoz de EQUO y diputado por Podemos, que realice tres preguntas al Gobierno.

Ver Nota de Prensa con las preguntas de Juantxo López de Uralde al Gobierno

Es importante crear conciencia ante estos contaminantes hormonales: los niños españoles tienen niveles de DEHP, uno de los ftalatos que se quieren regular, un 150%  más elevados que la media Europea, según el estudio de biomonitorización europeo Democophes y se calcula que el 98% de la población los tenemos en nuestra orina, algo lógico si tenemos en cuenta las innumerables vías de exposición.

Quizá estas preguntas al Gobierno ayuden a cambiar su votación del próximo 20 de abril, en el que el Comité REACH decidirá si autoriza a varias empresas a seguir utilizando el ftalato DEHP en la fabricación de artículos de PVC reciclado, que pueden acabar en las manos de niños. (Ver post relacionado)

Para aumentar la información sobre estos contaminantes la Fundación Vivo Sano presenta esta mañana el interesante estudio ‘Los ftalatos’, que revisa la literatura científica sobre estos disruptores endocrinos y sus riesgos asociados para la salud.

Informe de Findación Vivo Sano: “Los Ftalatos”

Ver nota de prensa de la presentación del informe “Los Ftalatos” de Fundación Vivo Sano

 

¿Cómo influyen los contaminantes hormonales en la diabetes?

Extraído del poster del Día Mundial de la Salud 2016 de la OMs
Editado del póster del Día Mundial de la Salud 2016 de la OMs

La OMS ha dedicado su Día Mundial de la Salud 2016 a la prevención de la diabetes (*), una dolencia que hoy padecen 422 millones de personas en todo el mundo y que va en aumento, con el doble de casos estimados para los próximos 20 años. En Europa, se estima que podemos llegar hasta los 37 millones de casos en 2025.

Aunque la aparición de esta enfermedad se relaciona principalmente con el tipo de alimentación y la inactividad física, cada vez más estudios relacionan la diabetes con la exposición a los contaminantes hormonales en las etapas tempranas de la vida del individuo (principalmente, en la gestación). Los principales sospechosos son algunos pesticidas que se encuentran en la comida, contaminantes hormonales que se liberan del plástico, algunos metales pesados y la nicotina.

Por lo tanto, reducir la exposición a estos contaminantes hormonales, también llamados disruptores endocrinos, puede ser otra forma más de prevenir la aparición de la diabetes, junto con una alimentación sana y una vida activa. 

 

Investigación científica sobre la relación diabetes-contaminantes hormonales

En 2014, la llamada “Declaración de Parma”,  hizo público el consenso científico sobre la hipótesis que relaciona contaminantes hormonales con obesidad, diabetes y otras enfermedades metabólicas, como ya vimos en un post anterior.  (Ver post)

Desde entonces, más estudios han apoyado esa hipótesis, poniendo énfasis en la necesidad de prevenir la exposición a los disruptores endocrinos. Según el Profesor Miquel Porta, de la Escuela de Medicina de la Universitat Autònoma de Barcelona y autor del informe “Review of the science linking chemical exposures to human risk of obesity and diabetes” (ver estudio):

“Dadas las actuales epidemias de obesidad y diabetes, la aparición de esta nueva línea de evidencia científica que relaciona los contaminantes químicos con estos desórdenes, se necesitan políticas más enérgicas para reducir la contaminación humana con estas sustancias”

Un sospechoso a evitar: el Bisfenol-A

Numerosos estudios relacionan la exposición durante el embarazo al contaminante hormonal Bisfenol A con la adipogénesis y la diabetes. El último, un estudio conjunto desarrollado por las universidades de Nápoles y Miguel Hernández de Elche y publicado el pasado mes de marzo. (Ver estudio)

Una de las formas de entrada del Bisfenol-A a nuestro cuerpo es a través de los alimentos envasados ya que el BPA se libera de los envases de plástico y de las latas y termina en los alimentos.

Algunos países europeos, como Francia, ya han prohibido la presencia del tóxico BPA en los envases en contacto con los alimentos.

La Comisión Europea está trabajando en un borrador de normativa para rebajar la cantidad de BPA admitido en plásticos en contacto con alimentos y controlar la cantidad de BPA en los recubrimientos de envases, que ahora no tienen ninguna limitación a la presencia de este tóxico.

Pero estos límites son insuficientes: los contaminantes hormonales como el Bisfenol-A deben desaparecer de los envases alimentarios, ya que no existe un valor umbral seguro para su exposición. La exposición a cantidades mínimas de estos tóxicos pueden derivar en daños en la salud, sobre todo la exposición durante la edad fetal y los primeros años de vida. Eliminar el Bisfenol-A de los envases es posible, como vimos en el pasado post sobre BPA contenido en latas de alimentos.

Consejos

Hasta que las autoridades europeas y españolas retiren los contaminantes hormonales de nuestros productos cotidianos, aconsejamos seguir estos consejos generales, en especial a las mujeres embarazadas y a padres de niños pequeños, las edades más vulnerables: Evita el plástico en contacto con tus alimentos, utiliza cremas y productos de limpieza naturales, intenta comer productos ecológicos y vístete con productos sanos.

¡Descárgate el tríptico de consejos! Pincha aquí

(*)La diabetes tiene que ver con la hormona insulina, que controla el nivel de azúcar en la sangre: Se sufre diabetes cuando el páncreas no produce esta hormona en cantidad suficiente o cuando el organismo no la utiliza eficazmente y se produce hiperglucemia, o aumento de azúcar en sangre, que con el tiempo daña órganos y sistemas.

 

Las latas sin el tóxico Bisfenol-A son posibles

1 copia

La transición hacia envases de alimentos más seguros es una realidad que aún no ha llegado a la totalidad de los productos. Eso muestra una nueva investigación, publicada ayer, que indica que el 67% de las latas alimentarias aún contienen el tóxico Bisfenol-A (BPA). Leer más “Las latas sin el tóxico Bisfenol-A son posibles”

¿Qué agua bebemos?

Historia del agua embotellada, campaña de http://storyofstuff.org/

Recientemente, hemos comentado un estudio científico realizado por el equipo del Instituto de Investigación Biosanitaria ibs. Granada, en el que señalábamos los resultados del análisis del agua embotellada de venta en el Sur de España. Los resultados evidenciaban que el agua embotellada es una fuente de contaminantes hormonales, también llamados EDCs por sus siglas en inglés (endocrine disruptor chemicals). Leer más “¿Qué agua bebemos?”

Un análisis de agua embotellada en España encuentra tóxicos en todas las botellas

 

 

bottles

Un análisis del agua embotellada realizado por el Instituto de Investigación Biosanitaria de Granada y publicado en Environment International encuentra contaminantes hormonales en TODAS las botellas analizadas. Leer más “Un análisis de agua embotellada en España encuentra tóxicos en todas las botellas”

32 contaminantes endocrinos que Europa debe abandonar

 

image-0001 (2)

ChemSec, socio de Ecologistas en Acción en la campaña EDC-Free Europe en la lucha contra los contaminantes hormonales, ha elaborado la lista de contaminantes hormonales (EDCs) más completa de la actualidad.

La lista llamada SIN List (de Substitute It Now! o ¡Sustitúyelo Ahora!) informa sobre 32 tóxicos requieren una actuación inmediata con el objetivo de que las autoridades los regulen lo antes posible y la industria investigue si usan estos químicos en sus procesos y los sustituyan.

Los contaminantes hormonales o disruptores endocrinos, (EDC) son sospechosos de causar graves enfermedades relacionadas con la reproducción y el desarrollo, daños metabólicos, problemas en el sistema inmune y neurológico, problemas tiroideos y cáncer en órganos dependientes de las hormonas, entre otros. La atención a estas enfermedades cuesta millones de euros cada año en Europa. Sin embargo, las autoridades europeas aún no han llegado a un acuerdo de cómo regular estas sustancias tóxicas. El primer paso para la regulación es fijar los criterios de qué es un disruptor endocrino, EDC, y los lobbies empresariales presionan para que esta decisión se retrase lo suficiente como para que entre en vigor el TTIP, que rebajaría el control de estas sustancias peligrosamente.

ChemSec ha creado la lista “SIN List” con los 32 contaminantes hormonales que la organización ha identificado como Sustancias de Elevado Nivel de Preocupación (SVHC) debido a sus características como disruptores endocrinos, siguiendo los criterios del Reglamento REACH de sustancias químicas. Para la evaluación de las sustancias ha colaborado con científicos y ONGs y se ha realizado un estudio caso por caso, basado en un amplio número de estudios. Así, ChemSec quiere acelerar el  proceso de regulación, al mismo tiempo que muestra un posible escenario futuro, por lo que es una herramienta para aquellas empresas que quieren saber qué sustancias tienen que eliminar de sus procesos sustituyéndolas por alternativas.

Las sustancias que requieren acción inmediata son 6 tipos de ftalatos, de uso en plásticos y cremas, bisfenoles usados en productos de plástico, benzofenonas presentes en cremas de sol y tintas, parabenos de uso como conservantes de cremas y jabones, entre otros.

En el documento aparecen también sustancias que, además de ser EDC, tienen otras propiedades peligrosas, como el BPA que  es tóxico para la reproducción, o el octilfenol y sus etoxilatos, que son persistentes, por ejemplo.

Podéis descargaros el Documento SINList aquí

Plástico, hasta en la sopa

Diferentes tipos de plásticos
Diferentes tipos de plásticos

Francia ha anunciado que prohibirá a partir del próximo 1 de enero de 2016 las bolsas de plástico de un solo uso en los comercios y a partir de 2017 las de frutas y verduras. 

Lo residuos de plástico se han convertido en un problema global: 580.000 piezas de plástico por km cuadrado se depositan en los océanos, formando auténticos continentes. Y la cantidad de residuos va en aumento. Si ahora se estima que el 90% de las aves tienen plástico en sus estómagos, un reciente estudio predice serán el 99% para 2050. Leer más “Plástico, hasta en la sopa”

¿Cómo viajan los compuestos perfluorados de tu sartén a los osos polares?

 

Sartén con Teflón, uno de los productos con sustancias perfluoradas, PFC
Sartén con Teflón, uno de los productos con sustancias perfluoradas, PFCs

Los compuestos perfluorados (PFCs) se reparten por todo el planeta. No sólo se encuentran en nuestra sangre, también los han encontrado en la sangre de osos polares o en la de niños de lugares tan alejados como las Islas Feroe.

Existen dos razones para que estos compuestos se encuentren tan extendidos en la Tierra:

La primera es que desde hace 60 años estos compuestos se han utilizado en productos tan cotidianos como las sartenes antiadherentes (el famoso Teflón), en la ropa “waterproof”, en cosméticos, en cajas de pizza o en los envases de palomitas de maíz (en un post anterior ya comentábamos la retirada de todas las marcas de palomitas en una cadena de supermercados danesa). Los PFCs migran desde estos productos al aire, al polvo de casa, la comida o el agua potable.

La segunda razón de su ubicuidad es que los PFCs son compuestos orgánicos persistentes (COPs), es decir, son compuestos que no se degradan fácilmente por lo que permanecen en el entorno años y que, además, se acumulan a lo largo de la cadena alimentaria. De ahí que los encontremos en nuestra sangre o en los tejidos de peces o de los osos polares. Debido a su persistencia, algunas sustancias perfluoradas se encuentran recogidas como Compuestos Orgánicos Persistentes, COPs, por la Convención de Estocolmo.

Los PFCs más habituales son los ácidos perfluoroalquílicos, entre los que se encuentran el sulfonato de perfluorooctano (PFOS) y el perfluorooctanoato (PFOA) que por su peligrosidad se han ido sustituyendo por otros como los PFAS o los PFACs. El problema es que reaparecen en el medio ambiente como degradación de los nuevos compuestos creados. Se están investigando otras alternativas de compuestos de cadena más corta, que parece que son menos bioacumulables, pero siguen siendo muy persistentes y además, suelen ser menos efectivos, por lo que hay que utilizar más cantidad.

Numerosos estudios en animales evidencian que los PFCs son contaminantes hormonales (también llamados disruptores endocrinos) es decir, afectan a nuestro sistema hormonal en muy pequeñas dosis y desde las primeras etapas de la vida afectando al desarrollo y al sistema reproductor. Además, pueden dañar al hígado, causar hipotiroidismo, colesterol alto, colitis ulcerosa y obesidad, entre otros muchos daños. También pueden inducir la aparición de cáncer testicular y afectar al sistema inmune, como demuestra un estudio realizado a niños expuestos a PFCs durante el embarazo. Y todos tenemos una cantidad de estas sustancias en nuestros tejidos.

En mayo de 2015, la revista Environmental Health Perspectives publicó la llamada “Declaración de Madrid”, en la que más de 200 científicos muestran su preocupación por los compuestos per y polifluorados. En ella, denuncian la escasa información remitida por los fabricantes sobre las estructuras y perfiles toxicológicos de los PFCs presentes en el mercado. También piden a la Comunidad Internacional que limite su producción y que desarrolle alternativas no fluoradas. Estas alternativas sin fluor son la auténtica solución, ya que sustituir un tipo de PFCs por otro, no permite reducir la cantidad de estos compuestos tóxicos en el planeta.

Como consumidores, debemos evitar siempre que sea posible consumir productos con PFCs, es decir, elegir otras alternativas si existen. Por ejemplo, comprar maíz a granel y hacerlo en casa, en lugar de comprar bolsas de palomitas de maíz. También debemos seguir presionando a la Unión Europea para que legisle los contaminantes hormonales y trate de evitar su presencia en nuestros productos de consumo diario. Os pasamos un enlace con las posibles vías para ejercer esta presión.

 

El mejor envase, la cáscara!

Reduce el consumo de envases de plástico, por tu salud y la del medio ambiente
Reduce el consumo de envases de plástico, por tu salud y la del medio ambiente

Cada vez tenemos más consciencia de la enorme cantidad de envases de plástico que adquirimos junto con nuestra comida. Esta invasión de plástico no sólo genera problemas de residuos sino que puede contaminar los alimentos por migración de sustancias tóxicas desde los envases, acabando en nuestro organismo.

Según un estudio hecho público por la ONG Chemtrust, nuestra comida está en contacto con 175 sustancias legales pero potencialmente peligrosas, muchas de ellas contaminantes hormonales, a través de los envases de plástico o de otros materiales, como cartón. Leer más “El mejor envase, la cáscara!”