¿Qué tienen de especial los contaminantes hormonales?

La exposición a contaminantes hormonales (EDC) durante las etapas de la vida más sensibles y vulnerables puede dañar el desarrollo. Durante el embarazo es de especial preocupación la exposición del feto, ya que es incapaz de protegerse a sí mismo con los mecanismos compensatorios y de desintoxicación que funcionan en el adulto. La exposición en el útero puede tener efectos graves y permanentes a través de cambios en la programación del desarrollo. Estos efectos, derivados de la exposición temprana, sólo se pondrán de manifiesto más adelante [i]. La pubertad puede ser también una etapa de la vida muy sensible al impacto de los contaminantes hormonales o EDC.

Una nueva investigación en animales ha encontrado que los efectos podrían ser transmitidos a las siguientes generaciones no expuestas [ii]. Estas ideas vienen del nuevo campo de la epigenética, que se ocupa del estudio de los cambios heredables que no están causados por cambios en la secuencia de ADN.
La extrapolación de los efectos a niveles altos de exposición que generalmente se aplica para determinar el “Nivel sin efecto adverso observable” (NOAEL) presenta un grado de incertidumbre más alto para los contaminantes hormonales (EDC) en comparación con otros productos químicos. Para algunos EDC se han demostrado dosis-respuesta no monotónicas (NMDRs), observándose efectos a dosis bajas que no se observan a dosis más altas.

Todo lo anterior nos lleva a poner en duda la forma actual de establecer los niveles seguros de exposición (ver también esta pregunta). Además, sabemos que la población en general ya está expuesta, incluyendo los bebés durante su gestación y los niños.

Es probable que el enfoque habitual de evaluación de riesgos, que analiza el peligro de cada sustancia por separado, suponga un riesgo para las personas y la vida salvaje. Es necesaria una regulación especial que imponga la reducción de la exposición a los contaminantes hormonales (EDC) y su sustitución por sustancias o tecnologías más seguras.

Esta página forma parte de las FAQ sobre contaminantes hormonales. La lista completa de preguntas y respuestas está aquí.

La siguiente pregunta es: ¿Es posible que los contaminantes hormonales (EDC) no tengan un impacto serio en la salud, ya que estamos acostumbrados a asimilar las hormonas vegetales (fitoestrógenos) de los alimentos?

Aquí puedes ver la página de CHEM Trust (en inglés).

[i]. Zoeller et al.: Endocrine-disrupting chemicals and public health protection: a statement of principles from The Endocrine Society, Endocrinology, 153, 9, 2012, 4097-4110. doi:10.1210/en.2012-1422; also Barouki et al.: Developmental origins of non-communicable disease: Implications for research and public health, Environmental Health 2012, 11:42. http://www.ehjournal.net/content/11/1/42
[ii]. D.M. Walker, A. Gore: Transgenerational neuroendocrine disruption of reproduction, Nature Reviews Endocrinology 7, 197-207 (April 2011)
[iii]. Vandenberg et al: Hormones and endocrine-disrupting chemicals: low-dose effects and nonmonotonic dose responses, Endocrine Reviews, 2012,33(3), 378-455
[iv]. Ulla Hass et al, Centre on Endocrine Disruptors, DTU, National Food Institute: Input for the REACH-review in 2013 on endocrine disruptors, 2013.http://www.mst.dk/NR/rdonlyres/54DB4583-B01D-45D6-AA99-28ED75A5C0E4/154979/ReachreviewrapportFINAL21March.pdf