¿Son los contaminantes hormonales una novedad?

Los alteradores hormonales no son nuevos. Es un problema que se ha debatido durante más de 20 años, desde que los científicos comenzaron a alertar sobre los contaminantes ambientales que podrían interferir con las hormonas naturales (i). En 1995, el Instituto de Medio Ambiente y Salud del UK Medical Research Council, ya realizaba talleres sobre el tema y publicó un informe sobre los estrógenos en el medio ambiente. (ii)

Las primeras preocupaciones sobre los EDC se centraron en los efectos de los productos químicos artificiales que podrían imitar a las hormonas femeninas, los estrógenos. Pero en los últimos 20 años esta preocupación se ha ampliado a todos los alteradores hormonales. En especial los que pueden bloquear las hormona masculinas o interferir con las hormonas tiroideas.

Algunos productos industriales, incluyendo el bisfenol A (BPA), fueron identificados en 1938 como imitadores de las hormonas femeninas, hace más de 70 años [iii].

En 1999, la Unión Europea aprobó la Estrategia Comunitaria en materia de alteradores hormonales, financiada con más de 110 millones € para proyectos de investigación, que ha resultado en la inclusión de los EDC en diferentes normativas comunitarias, como el Reglamento REACH sobre la comercialización de productos químicos de uso industrial, y los Reglamentos sobre plaguicidas y biocidas (IV). Sin embargo, no se ha actuado sobre sustancias químicas concretas.

Esta página forma parte de las FAQ sobre contaminantes hormonales. La lista completa de preguntas y respuestas está aquí.

La siguiente pregunta es: ¿Qué tipo de productos químicos son contaminantes hormonales o EDC? ¿Para qué se usan?

Aquí puedes ver la página de CHEM Trust (en inglés).