1.000 veces más bisfenol-A en la orina de las y los trabajadores expuestos

Ticket de vitamina C, una alternativa a los tickets de Bisfenol-A
Ticket de vitamina C, una alternativa a los tickets de Bisfenol-A

Un estudio liderado por el Instituto Nacional de Seguridad Laboral estadounidense muestra niveles de contaminación con Bisfenol-A hasta mil veces superiores a la media en personas que trabajan en contacto con este contaminante hormonal. 

Estos resultados evidencian que cientos de miles de personas se exponen a disruptores endocrinos a diario en sus puestos de trabajo, sin que esta exposición sea conocida, estudiada ni mucho menos prevenida.  Leer más “1.000 veces más bisfenol-A en la orina de las y los trabajadores expuestos”

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Prohibición de las bolsas de plástico de un sólo uso a partir de 2017

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El Congreso ha acordado prohibir las bolsas de un solo uso (o bolsas no biodegradables) a partir del 1 de enero de 2017. También acuerda que al menos el 50% de los platos, vasos, tazas y cubiertos de plástico se fabriquen con sustancias biodegradables desde el 1 de enero del 2018. (fuente: EFE Verde)

Prohibir las bolsas de plástico no es suficiente. La reducción de los productos de plástico debe ir más allá, hasta el punto de que este material y los tóxicos que libera desaparezcan de nuestro entorno. Leer más “Prohibición de las bolsas de plástico de un sólo uso a partir de 2017”

Consejos sencillos para evitar que los “tápers” y otros envases contaminen tus alimentos

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Muchas personas utilizan envases de plástico para guardar la comida, sin saber que determinados contaminantes hormonales pueden salir del plástico, llegar a los alimentos y finalmente, contaminar sus cuerpos. Por suerte, estos consejos fáciles ayudan a evitar esta contaminación. Leer más “Consejos sencillos para evitar que los “tápers” y otros envases contaminen tus alimentos”

Microplásticos: un peligro para la vida marina y humana

Los microplásticos de ciertos cosméticos, como cremas exfoliantes y de la ropa sintética, contaminan los océanos e introducen contaminantes hormonales en la cadena alimentaria marina.

Un estudio de la Universidad de Melbourne muestra que los microplásticos pueden ser un vector de contaminación química de la cadena alimentaria que aumenta la exposición humana a contaminantes hormonales como los PDBE (polibromodifenil éteres), cuya exposición se relaciona con problemas en la glándula tiroides.   

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Imagen del estudio de la U. de Melbourne. Los PBDE se concentran en los microplásticos y se transfieren al zooplancton

Los contaminantes se adsorben en las partículas de microplástico. Los pequeños organismos de zooplancton ingieren los microplásticos al confundirlos con comida. Pero junto con los microplásticos, introducen y transfieren a sus organismos una mayor cantidad de contaminantes hormonales como los PBDE. El zooplancton se encuentra casi en la base de la cadena alimentaria marina, por lo que multitud de especies se alimentan de ellos, aumentando el riesgo de que los contaminantes lleguen hasta el ser humano.

Los microplásticos son pequeñas partículas de plástico de menos de 5 milímetros que contaminan los océanos de todo el planeta. Fueron investigados por primera vez en 2004 por un equipo de la Universidad de Plymouth, que demostró que los microplásticos contaminan todos los océanos, hasta entornos aislados, como las aguas del Ártico.

Los microplásticos tienen estos orígenes principales:

En primer lugar, los productos cosméticos como jabones exfoliantes que añaden deliberadamente los microplásticos como “microesferas” o micropartículas.

En segundo lugar, se forman por degradación de plásticos de mayor tamaño.

También pueden liberarse como microfibras de plástico al lavar ropa sintética, como indica esta investigación, otro motivo más para elegir las fibras naturales antes que las sintéticas.

Según el Doctor Thomson, de la Universidad de Plymouth:

Los plásticos contienen una gran variedad de tóxicos potenciales añadidos durante su fabricación (monómeros, bisfenol-A, ftalatos, retardantes de llama y antimicrobianos) que son liberados al medio ambiente. Estos químicos pueden ser transferidos al ser humano a través de, por ejemplo, los envases de plástico utilizados para bebidas o comida, plásticos utilizados en utensilios médicos y juguetes de plástico. Por lo tanto, existe el peligro de que los fragmentos de plástico con estos tóxicos sean ingeridos por organismos marinos (Koch & Calafat 2009; Lang et al. 2008; Meeker et al. 2009; Talsness et al. 2009). Además, los restos de plásticos pueden adsorber tóxicos persistentes y bioacumulables, incluidos los compuestos orgánicos persistentes presentes en los océanos por otras fuentes. En pocas semanas, estas sustancias pueden encontrarse en la superficie del microplástico en varios órdenes de concentración superior a los del agua circundante”. (Hirai et al. 2011; Mato et al. 2001; Rios et al. 2010; Teuten et al. 2009).

¿Qué puedes hacer?

Puedes evitar la generación de microplásticos eligiendo productos que no los contengan.

Para evitar tu exposicion a los contaminantes hormonales que se encuentran en los peces, no consumas demasiado pescado graso, ya que los tóxicos se acumulan en la grasa de los animales marinos. Se aconseja una ración de pescado graso a la semana. 

California ha aprobado una ley que prohibirá la presencia de microesferas a partir del 2020. Holanda, Bélgica, Austria y Suecia han propuesto que Europa prohíba los microplásticos en sus productos como máxima prioridad.

Otro material de referencia: Basura marina como problema mediambiental global, Richard C. Thompson (University of Plymouth, United Kingdom), Bruce E. La Belle (California Environmental Protection Agency, United States), Hindrik Bouwman (STAP, North-West University, South Africa), and Lev Neretin (STAP).

La oposición de España a regular los ftalatos perjudica gravemente la salud

Aviso que debería acompañar a los plásticos
Aviso que debería acompañar a los plásticos

Las autoridades y los medios dan poca información sobre los ftalatos, a pesar de los graves daños a la salud con los que se relacionan y de la exposición universal que sufre la población a diario.

Detrás del extraño nombre de “ftalatos” se esconden unos 100 sustancias químicas sintéticas que alteran el sistema hormonal, es decir, son contaminantes hormonales o disruptores endocrinos (EDCs), además de ser tóxicos para la reproducción.

Los ftalatos aportan al plástico características de flexibilidad o resistencia, por lo que se encuentran en envases, juguetes, material escolar, calzado y objetos de PVC, pero también en cosméticos y cremas de cuerpo, colonias y muchos objetos inimaginables. El problema para salud se produce cuando los ftalatos se desprenden de estos productos y son ingeridos, inhalados y absorbidos por la piel.

Su exposición, ubicua y universal, en etapas clave como durante el desarrollo fetal y la infancia, está relacionada con infertilidad, malformaciones congénitas, cáncer de mama y testículos y daños neurológicos e inmunológicos.

Los representantes españoles del Ministerio de Sanidad están bloqueando las propuestas de regulación de cuatro de los ftalatos más tóxicos (DEHP, DIBP, DBP y BBP), que los países nórdicos están tratando de realizar en el  Comité REACH, el comité europeo que regula las sustancias químicas de uso industrial.

Las causas de la oposición española son desconocidas, ya que la restricción de estos tóxicos no causará daños económicos a España, que no los produce y además, existen alternativas en el mercado. A falta de restricción, la exposición a estos “4 sucios” continuará en España, a través de los artículos importados que seguirán entrando.

Ante la falta de lógica del comportamiento de España frente a estos contaminantes hormonales, Ecologistas en Acción ha solicitado a Juantxo López de Uralde, coportavoz de EQUO y diputado por Podemos, que realice tres preguntas al Gobierno.

Ver Nota de Prensa con las preguntas de Juantxo López de Uralde al Gobierno

Es importante crear conciencia ante estos contaminantes hormonales: los niños españoles tienen niveles de DEHP, uno de los ftalatos que se quieren regular, un 150%  más elevados que la media Europea, según el estudio de biomonitorización europeo Democophes y se calcula que el 98% de la población los tenemos en nuestra orina, algo lógico si tenemos en cuenta las innumerables vías de exposición.

Quizá estas preguntas al Gobierno ayuden a cambiar su votación del próximo 20 de abril, en el que el Comité REACH decidirá si autoriza a varias empresas a seguir utilizando el ftalato DEHP en la fabricación de artículos de PVC reciclado, que pueden acabar en las manos de niños. (Ver post relacionado)

Para aumentar la información sobre estos contaminantes la Fundación Vivo Sano presenta esta mañana el interesante estudio ‘Los ftalatos’, que revisa la literatura científica sobre estos disruptores endocrinos y sus riesgos asociados para la salud.

Informe de Findación Vivo Sano: “Los Ftalatos”

Ver nota de prensa de la presentación del informe “Los Ftalatos” de Fundación Vivo Sano